¿Qué es tener moral?

 

Usualmente nos referimos a la moral como un arma de doble filo, pero se preguntarán: ¿por qué? 


Entendemos por moral al grupo de ideologías, comportamientos y normas que determinan si la conducta o acción de un individuo es socialmente aceptable o no. La moral objetiva establece principios inherentes independientes de la opinión personal, es decir, algunas acciones son propiamente buenas o malas, sin un término medio (cuando existe una definición moral, se debe llevar a cabo).


Las buenas costumbres y valores morales son fundamentales para garantizar una convivencia armónica en sociedad. No obstante, lo que es moralmente correcto para unos, puede no serlo en otros. El concepto de moralidad suele deformarse en base a los principios y finalidad en el que la persona justifica sus acciones; hace que el individuo actúe de una u otra manera (sea positiva o negativa). 


Escenario: Cuando vamos caminando por la calle, y resulta que a la persona delante de nosotros se le han caído 200 córdobas, sin embargo no se da cuenta del suceso y sigue su camino tranquilamente. En este caso, el cómo actuamos es gracias a los principios morales que hemos construido hasta el momento; en otras palabras, si vamos a devolver el dinero, o nos lo vamos a quedar. Al devolver el dinero, actuamos de forma íntegra, sincera y moralmente positiva, ya que optamos por ser honestos y no sacar ventaja de lo que vendría siendo una situación negativa para el otro. Lo moralmente incorrecto es pensar que NO hay necesidad de regresar el dinero, o que si se le cayó fue por una razón y sirve más para nuestro propósito, cometiendo un acto totalmente desinteresado (en el bienestar del prójimo) y egoísta ante la sociedad. 


Nuestra percepción de lo moral se ve influenciada por diversos aspectos de la vida, como lo es la crianza y la reafirmación educacional (lo que nos enseñan en la escuela y ponemos en práctica en casa; viceversa), la cultura, experiencias personales o ajenas, y sobre todo, las leyes que se establecen en sociedad ‘’el qué y no hacer’’. 


Si bien las ideologías morales son factores esenciales del juicio y la toma de decisiones de una persona, éstas pueden presentar problemas y generar desacuerdos entre grupos o individuos al diferir en convicciones y diversas perspectivas socioculturales en una comunidad.