¿Qué es la subjetividad moral?


Como mencionabamos anteriormente, la práctica y entendimiento de la moral es complejo y heterogéneo, por lo que ante las normas dictadas en una comunidad, siempre habrá críticas y perspectivas que difieran de la constitución de las mismas. 

La moral subjetiva está vinculada con lo que el propio individuo determina ‘‘correcto e incorrecto’’. Según esa perspectiva, el individuo decide qué es y no virtuoso a partir de sus creencias, experiencias y valores. Se establece por fuera de las leyes de una sociedad; puede compartir o negar ciertos ideales morales.  Es común que sea empleada para alcanzar un sentimiento de satisfacción o superación personal ya que no siempre actuamos por lo que es correcto, si no porque nos sienta bien hacerlo, convirtiéndolo en un hábito. 




En el aspecto negativo, este tipo de moral suele ser muy delicada respecto a las barreras o límites sociales, ya que la persona sea consciente de ello o no, puede resultar en afectaciones graves y volverse un ente antisocial. La moral subjetiva no implica que cualquier acto sea moralmente aceptable, el ser humano con un sentido de moral personal apropia sus creencias y actitudes como una verdad absoluta, lo que en ciertas ocasiones distorsiona su percepción de lo que es socialmente justo a lo que ellos determinan adecuado en su totalidad. 


Escenario: Una persona que alega siempre hablar con la verdad sin importar qué, pero carece de empatía y límites al dirigirse hacia un sujeto en particular, obviando el contexto de la situación (si fue grosera, directa o contraproducente) porque cree que su ‘‘transparencia’’ es enriquecedora para los demás y el ser desinteresada es algo positivo para todos. En este contexto, el individuo determinó su propio estándar sin tener en cuenta si sus acciones eran inmorales o si afectan el bienestar de los demás.